Blois / Amboise (47,5 km)
Nos levantamos temprano y recogimos las bicis nada más bajar. No habíamos acordado desayunar en el hotel, ya que los desayunos, excepto en Nantes jamás entraron en el precio de la habitación y solían ser muy caros.
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| Hotel Le Bellay - Blois |
Tras recoger las bicis del pequeño garaje que el hotel tenía en la calle trasera, nos sentamos a intentar desayunar en un baretucho cercano que ofrecía café a 1€, pero no pudimos hacerlo porque no tenía nada para comer, sólo bebidas.
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| Castillo de Blois |
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| La Casa de la Magia - Blois |
Al salir del bar, cutre a más no poder, un muchacho que “no hablaba inglés” nos explico zapateando y en francés como encontrar el Chateau. Fuimos para allá y además del castillo pudimos ver la fachada de la Casa de la Magia, con unos dragones saliendo por las ventanas muy graciosos. Allí tomamos algo en una terracita frente al castillo y salimos de Blois.
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| Castillo de Blois |
Camino, y más camino verde… hasta que paramos en un pueblo junto al desvío que llevaba al pueblo de Chaumont-sur-Loire donde nos tomamos unos cafés con leche al módico precio de 5€ (los dos). Creemos que el pueblo es Candé sur Beuvron.
Allí paramos en un baretucho con una terraza que no pasaba de ser un par de mesas en un patio con suelo de tierra al lado del bar y cubierto por un par de sombrillas playeras. Cutre a tope, pero como lloviznaba decidimos refugiarnos.
La señora muy amable, nos hablaba en francés a gran velocidad y tenía todo el local lleno de perros grandes y viejecicos. El bar olía fatal, a perrillos poco aseados. Al final tuvimos que decidirnos a salir lloviznando porque ya llevábamos mucho rato y debíamos seguir avanzando.
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| ¡Adios Blois! |
Y con este ambiente lluvioso, llegamos hasta Chaumont sur Loire.
Allí aparcamos las bicis al lado del castillo, que, como todos, era de pago y además resultó estar totalmente oculto por unos enormes árboles, con lo cual no logramos ver nada de él.
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| Densos bosques camino de Chaumont |
Empezó a llover de nuevo y nos metimos a comer en un restaurante algo cutre frente al castillo, “La Metaire”. Menos mal que había una terraza techada donde se estaba mejor, ya que el interior era bastante penoso. Pero allí al aire libre, y aunque fuera llovía a cántaros, comimos bien, yo pato (muy rico, por cierto) y Julio un kebab, aunque parece que algo debió sentarle mal de esa comida porque al día siguiente Julio se puso mal del estómago. Dedujimos que fue esta comida porque fue lo único en todos estos días lo único que no compartimos, ya que a mi me gusta tanto el pato y me lo comía tan a gusto que Julio dijo de que cada uno se tomara lo suyo sin hacer lo que solemos, es decir, compartir los platos para probarlos ambos. El precio de la comida fue de 16,50€.
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| Aparcamiento para bicis a la puerta del Castillo de Chaumont |
Como ya he dicho, llovió a cántaros mientras comíamos en una terraza cubierta y seguía lloviendo cuando terminamos de comer, a pesar de lo cual y dado que nos quedaba bastante recorrido hasta Amboise aún, decidimos seguir y recomenzar la etapa bajo la lluvia. Anduvimos un buen rato bajo la lluvia aunque al final despejó. Incluso paramos un rato en un mirador en medio de un bosque mirando al río.
Llegábamos ya cerca de Amboise cuando experimentamos en primer chaparronazo repentino del camino. Nos calamos en unos minutos y llegamos mojados a la parte alta de Amboise.
La bajada fue complicada entre calles empinadísimas y mucha gente tanto en bici como a pie.
Al final alcanzamos el centro del pueblo, con una precioso Chateau que dominaba la plaza principal.
Cerca estaba la oficina de información donde nos informaron que de todos los hoteles de la ciudad que admitían bicis sólo quedaba uno con un par de habitaciones libres.
Afortunadamente estaba a la vuelta de la esquina. Fuimos y sin más problema tomamos una habitación.
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| Amboise |
El hotel se llamaba Le Francaise.
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| Paseando por Amboise |
Tuvimos la mala idea de coger el desayuno para el día siguiente, porque además de caro (7,5€ por persona) resultó ser escasísimo. Por cierto que el precio total de este hotel fue de 75,80, en el que se incluye el precio del desayuno que dije arriba y el pago de guardar las bicis en su cochera (fue esta la única vez que nos cobraron por guardarnos las bicis).
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| Paseando por Amboise |
Era temprano cuando llegamos, así que tuvimos tiempo de descansar, comprar en un Carrefour City cercano la cena y gel y champú, ya que nos lo habían quitado el Alicante al no haber podido facturar la maleta donde iban, y salir para ver la ciudad, que al final, como casi todas, resultó tener un centro histórico pequeño, vamos la plaza mayor con las casas clásicas de entramado de maderas en las fachadas y tejadillos a dos aguas y el precioso castillo enfrente.
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| Castillo de Amboise |
Había gente vestida con trajes de época. Vimos que vendían entradas para una representación que iba a celebrarse dentro del castillo, pero no entramos.
Cenamos en la habitación unos bocadillos con lo que compramos en el Carrefour.
Y fin del día.